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dilluns, 23 de desembre de 2013

Inadmissible !!!

 Imagen de un control de la Guardia Civil de Tráfico. / efe

Agentes de tráfico con bonus

Interior premia la actividad de los guardias con un baremo de puntos

Las asociaciones critican el RAI y aseguran que su único fin es recaudatorio

Una denuncia grave de seguridad vial suma 2 puntos, un atestado judicial 3, un imputado o detenido 5. El RAI (Resumen de Actividad Individual) controla el trabajo de los 8.782 agentes de la Agrupación de Tráfico que vigilan las carreteras y evalúa si alcanzan los objetivos marcados para hacerse merecedores de un bonus o complemento de productividad que supone el 12,5% de su sueldo, unos 200 euros mensuales de 1.600.
Los objetivos y los bonus no son exclusivos de la empresa privada. En 2010 la Dirección General de la Guardia Civil implantó el RAI— un barómetro de 28 conceptos que puntúa la actividad de los agentes en todos los ámbitos— para “medir e incentivar” el rendimiento de los agentes de tráfico y mejorar la seguridad vial. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que agrupa a 33.000 agentes, pide su derogación y asegura que tiene un afán recaudatorio. Las multas han subido (ver gráfico).
Desde su implantación, 424 agentes han perdido su bonus de productividad por no alcanzar los puntos necesarios del RAI para cobrar esa cantidad variable del sueldo que se mide cada mes, según datos oficiales. Una puntuación que los agentes no conocen y que puede subir o bajar un 25% a criterio del jefe de cada unidad. Setenta y dos agentes han denunciado la pérdida de su complemento ante los juzgados de lo Contencioso Administrativo. Los jueces parecen no tenerlo demasiado claro: 38 recursos han sido estimados y obligan a la Guardia Civil a pagar el complemento. Otros 34 han sido rechazados.
Una sentencia dictada en septiembre pasado por Julia Ruiz del Portal, magistrada del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Sevilla, atiende la reclamación de un agente que el teniente jefe de la Subsección de Tráfico consideró no era merecedor del bonus de productividad porque su rendimiento estaba por debajo de la media de la unidad. Y adujo, además, falta de iniciativa e interés.
Según su RAI, durante cuatro meses de servicio y con 400 horas de carretera el agente había formulado 38 denuncias de la ley de Seguridad Vial, no realizó ninguna notificación, ni denuncias de transporte, ni intervino en servicios de protección. Llevó a cabo una sola diligencia, acta o informe y ocho verificaciones. El agente esgrimió que cumplió con su obligación y que no podía ser valorado por el número de denuncias presentadas.
La juez estimó el recurso y adujo que los argumentos del teniente para eliminar el complemento de productividad no estaban motivados ni probados. “No consta documental alguna que nos permita establecer cuál es el rendimiento medio de la unidad ni en qué medida ha disminuido el rendimiento del recurrente sin que la mera consideración al número de denuncias pueda ser tenida en cuenta por sí sola, toda vez que no se puede imponer al mismo una obligación de denunciar por denunciar”, señala el fallo.
El agente de tráfico ignora los puntos que está acumulando a lo largo del mes ni los que obtienen sus compañeros de unidad que se miden en el RAU (Resumen de Actividades de Unidad) que compiten con las otras unidades de la Agrupación de Tráfico. Antes de retirarle el bonus de productividad, el agente recibe un preaviso de rendimiento bajo para que mejore sus resultados. O modifica su actitud o será propuesto para la pérdida de incentivos de seguridad vial, señala la advertencia. La media estimada de denuncias por agente oscila entre 20 y 30 al mes en 22 servicios de siete horas, según fuentes oficiales.
“La comparativa es con su unidad y su especialidad. Siempre con los de su propio grupo”, afirma un portavoz autorizado de la Agrupación de Tráfico. “Queremos que la gente no salga a competir, que salga simplemente a hacer bien su trabajo”, esgrime José Antonio Delgado, portavoz de la AUGC. “Pretenden que todo el mundo vaya a saco con todo, pero si no encuentras a nadie averiado, si no auxilias porque no hay auxilios ni accidentes, la única solución para no bajar tu rendimiento es poner denuncias. Es un sistema diabólico”, confiesa un agente que lleva 30 años en la carretera. “Es una herramienta para que el mando compare a unos agentes con otros. No hay presión sino un incentivo para mejorar resultados. No se exige un mínimo de denuncias”, replica la dirección de la Guardia Civil.
<CS8.5>Los baremos para puntuar la Actividad Sancionadora suman 12 puntos, frente a los de Tráfico y Transporte que alcanzan 5,9 o los de Seguridad Ciudadana, 5,02. La actividad de Policía Judicial es la que más puntúa, un máximo de 24, y Protección y Auxilio, 9. Cada año se modifican los baremos con las sugerencias de las unidades. “Una hora de atestado en un accidente cuenta más (3 puntos) que una denuncia grave (2 puntos). No pueden justificar que las denuncias pesan más que los auxilios”, afirma el portavoz oficial. “¿Y cuando no hay auxilios ni accidentes?” replican desde la AUGC.
La estadística señala que en el 50% de los siniestros hay alguna infracción. “Nuestro trabajo es evitar accidentes y eso exige una labor preventiva. Es muy fácil vender que tenemos un afán recaudatorio, pero no es objetivo”, aseguran desde la Agrupación de Tráfico.
El RAI funciona en la Agrupación de Tráfico desde los años noventa como un sistema estadístico, pero solo desde 2010 como un baremo valorado y ligado al bonus de productividad. En la Dirección de la Guardia Civil están tan satisfechos que estudian extender el sistema a otras unidades del cuerpo, un proyecto hoy aparcado. Para la AUGC, asociación mayoritaria, el RAI convierte el servicio de los agentes en una competencia peligrosa que les obliga a extremar su celo. “Ahora, ante la duda denuncias. Se fuerza el trabajo al máximo y se multa sin ninguna tolerancia. Antes decías: ‘oiga lleva usted mal el retrovisor’. Nos han metido en una pelea para ver quién llega primero”, asegura un agente.
En algunas agrupaciones se han creado cajas de resistencia para abonar el bonus de 200 euros a los agentes que lo pierden.