Enllaç de la web del sindicat   www.uspac.cat

Total de visualitzacions de pàgina:

dimecres, 9 d’abril de 2014

I la autopsia parla per si sola

MOLTS ÀNIMS COMPANYS!



El actor Alfons Bayard en una imagen de su web personal.
La autopsia preliminar del actor Alfonso Bayard concluye que su cuerpo no presentaba golpes de consideración, según fuentes judiciales. El hombre, de 47 años, murió el pasado 2 de abril fruto de una parada cardiorrespiratoria, después de que seis mossos le redujesen. Ocurrió en la plaza de Molina de Barcelona, a las 18.30 horas, cuando el camarero de la cafetería Bopan avisó a la policía porque Bayard molestaba a la clientela y se negaba a irse. El incidente degeneró en una complicada intervención policial, con Bayard inmovilizado y esposado en suelo. El hombre se desmayó cuando le levantaron y murió en la ambulancia, camino del hospital.
La juez que investiga el caso, la titular del juzgado de instrucción número 10 de Barcelona, Míriam de Rosa, ha recibido ya la autopsia. Según los resultados preliminares, el hombre no recibió golpes durante la reducción que pudiesen haberle causado la muerte, según fuentes del caso. Además, la juez ha contado también con el atestado policial sobre la intervención. Con ambos documentos en la mano, la juez ha citado a declarar el próximo 14 de abril en calidad de testigos a los seis mossos que actuaron sobre el hombre. Inicialmente, una patrulla formada por dos policías trató de identificar a Bayard, pero este se negó e incluso les lanzó una mesa y les mordió, según la versión de Interior y de varios testigos. Los agentes pidieron refuerzos, y cuatro mossos más se sumaron a la detención de Bayard.
También están llamados a declarar 17 testigos más, en este caso personas que vieron la intervención policial. Entre ellos se encuentra el camarero que dio el aviso, Miguel Ángel Méndez. Según explicó a los medios, Bayard permaneció desde las tres de la tarde en la terraza, donde se tomó un agua, un cortado y comió un bocadillo. A las seis, el hombre estuvo molestando a unas jóvenes a las que, según el camarero, les hablaba del fin del mundo. Después de pedirle, sin éxito, que se marchase, el camarero decidió avisar a los Mossos. Otra persona que vio lo sucedido es Ricardo del Castillo, empleado de una charcutería que está justo al lado de la cafetería. El hombre refrendó la misma versión de los hechos dada por el camarero y por Interior.
La juez ahora les escuchará a todos en sede judicial. Además, todavía faltan los resultados definitivos de la autopsia, que deberán aclarar exactamente los motivos por los que murió Bayard. Con esos nuevos indicios, la instructora decidirá si ordena nuevas diligencias o si archiva la causa por la muerte del actor.
El fallecimiento de Bayard ha puesto de nuevo en la picota a los Mossos y su forma de proceder en las detenciones. El mismo día que murió el actor, con escasas tres horas de diferencia, falleció otro hombre, de 43 años, en Salou tras ser reducido. El hombre estaba agrediendo gravemente a su pareja, lo que obligó a la policía a intervenir. A esto se suma el caso del empresario del Gayxample Juan Andrés Benítez, que murió en octubre del año pasado, tras una brutal reducción en El Raval.
En esta ocasión, el debate no se centra tanto en la actuación de los Mossos, como en los protocolos que aplican para reducir a personas. El consejero de Interior, Ramon Espadaler, aseguró el lunes que sería “temerario” cuestionar los protocolos, que están “testados” por todas las policías democráticas. Aunque Espadaler no se pronunció sobre las instrucciones concretas que usa la policía para adaptarse al marco general.