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dilluns, 7 de juliol de 2014

Reflexiones de un policía


 "¡Lo siento!, desde hace seis años soy policía (no siempre lo fui). Antes era un ciudadano en su trabajo más o menos eventual y su vida normal, como tu. Pero un día decidí ser policía, y tras tres años de durísimo esfuerzo lo conseguí. Después vino otro año de formación cobrando una miseria en la academia y pidiendo dinero para poder comer puesto que ya estaba casado. Y al fin lo conseguí. Después me di cuenta que esto no es llegar y ya está, puesto que hay que estar formándose casi a diario porque mi herramienta de trabajo son las leyes, esas que cambian todos días y que si me equivoco al aplicar me denunciarás y me costará un expediente o la cárcel.
 Una vez que ya era policía descubrí algo que antes no me pasaba. En las reuniones de amigos, esos mismos que tenía diez años atrás, solo se hablaba de “tus compañeros”, esos seres indeseables, y de mil historias personales de actos incívicos, infracciones y demás en las que habían sido cazados por un policía y les iba a costar la pasta. Entonces se desahogaban conmigo, cuando antes no me pasaba.
 Después empecé a sentirme rechazado o admirado por otras personas por el solo hecho de que en una reunión mi amigo que antes decía "hola, este es paco", ahora dice "hola, este es paco el policía". Antes no terminaba la frase con mi profesión. Luego, un buen día que a casi a todos los policías les llega, te encuentras un hecho delictivo en tus propias narices y o bien sale de ti o alguien dice “tranquilos que mi amigo es policía” y ya está. En ese momento te das cuenta que no trabajas en la policía sino que eres policía.
 Aunque hace un año no lo eras, ahora te tratan como si te hubiesen clonado en un laboratorio secreto y nunca hubieses sido humano.
 Ser policía implica eso y además tener un turno totalmente incompatible con la familia por un sueldo a veces inferior al que ganaba antes de serlo, también te das cuenta que eres el “funcionario” que no tiene derechos, tienes que estar disponible y localizable, no tienes derecho a la huelga no puedes protestar y estas en régimen casi militar en un cuerpo jerarquizado con un régimen disciplinario interno ¿sabías que a un policía lo condenan dos veces por el mismo hecho?, ¿aunque este suceda fuera de su trabajo?, bien, pues esto que es un principio del derecho no se aplica en mí. Para colmo, como somos muchos no podemos cobrar como los demás funcionarios o como los empleados laborales, y se da el caso que me veo a las 4 de la madrugada con un chaleco antibalas pagado por mí y con una pistola en la mano, entrando a un establecimiento con los cacos dentro y cobrando 500 euros menos que un barrendero (con todo mi respeto hacia ellos) y como se me ocurra disparar iré a la cárcel.
 Luego está lo que me exiges como ciudadano:
- Primero estas tu, ”DELINCUENTE”: te crees que soy una mezcla de Perry Mason y Chuck Norris, y que mientras te detengo aplicando mis ancestrales técnicas de inmovilización sin causarte el más mínimo dolor repaso el código penal para aplicarte el articulo menos perjudicial, aunque estés corriendo con un coche robado e intentes atropellarme, faltaría más. Si supieras que en realidad las técnicas de defensa personal me las enseñaron hace cinco años y nada mas, y que practico tiro una vez al año. Aunque luego en cientos de reglamentos diga que si vienes a por mí con un hacha solo al abrirme la puerta en un rellano de 5m2 te tengo que apuntar a las piernas desde lejos.
- Después estas tu, ”INFRACTOR”: el que aparcas en doble fila para tomarte la cerveza, estás trabajando y no tienes tiempo para buscar aparcamiento o para dejar al niño en la clase sentadito y saludar a la maestra nueva (que por cierto es funcionaria también), dejas la calle cortada al tráfico junto con los otros 100 papas y mamas como tú. Pero como estamos en España eso es normal y “¿qué hago si no hay sitio para aparcar?”. Eso si, una vez hayas dejado al niño, más vale que te haya quitado todos los demás coches del medio, porque te convertirás en el conductor más legalista del mundo, incluso me llamaras para que multe a algún incívico que te corta el paso. Cuando te denuncio te reconozco porque siempre me dices lo mismo “con la pila de chorizos que hay sueltos me multas a mi”, eso aunque te hayas saltado un semáforo hablando por el móvil, siempre dices lo mismo...
- Luego estas tu, “ABOGADILLO”: tu eres el que siempre aparece en las intervenciones y te reconozco porque sueles ser incluso educado al principio, con tu cara de estar seguro de ti porque tu papa te lo ha inculcado así desde que te mando a la universidad y te pago la carrera, el piso de alquiler, el coche, y las juergas universitarias. Desde entonces vas por la vida que te sales. No tienes por qué ser abogado, a veces eres arquitecto, aparejador, o has hecho historia del arte. Y no tienes por qué vestir traje, a veces te apareces con tu poncho hippie de gore-tex y el iPhone en el bolsillo, pero hay una cosa en la que siempre coincides: no tienes ni P*T* idea de qué va la cosa y la cagas. A veces vas con el infractor o delincuente y otras solo pasas por allí a insultar al policía. Recuerdo una vez como mientras los compañeros detenían a un atracador de un banco, un “abogadillo” se echaba las manos a la cabeza por la brutalidad con la que se reducía a un HDP con una pistola que venía de atracar un banco.
- También está el “INTERNAUTA”: de todas eres el que más me intriga, aunque menos mal que nunca estas en la calle. Solo estas en internet, en los foros y en los comentarios y no sales de ahí. En la calle la gente es diferente ¿sabes?. En la calle la gente es racista, machista, incívica, maleducada y va de frente, la ves venir. La gente de la calle es más dura, no es tan políticamente correcta, ni tan... y llama las cosas por su nombre y si te tiene que decir HDP y romperte los cuernos, pues te jodes seas del color y género que seas. Cada vez que te leo te veo más ignorante, al principio te confundías mas pero ahora te reconozco en dos líneas, aun así te leo pero diferente, me doy cuenta que no tienes lógica y que llegas a ser políticamente correcto y un HDP en el mismo comentario: mientras estas a favor de las drogas, de que haya una guerra, hablas de revoluciones e insultas policías, luego eres un corderito con los temitas políticamente correctos.

- Después estas tú, que no me exiges nada, que me firmas la denuncia y me dices que lo sientes, que no volverá a ocurrir y después lo cumples, que colaboras cuando te pido algo porque entiendes que no estoy ahí por gusto, que me reconoces con solo una mirada el esfuerzo cuando te ayudo (no necesito mas), que te paras y me miras asombrado cuando voy con un coche utilitario con sirenas a 120 km/h por la ciudad a no sé muy bien qué y te sientes protegido y orgulloso, que algunas veces me has ayudado incluso a detener a alguien sin tener por qué. Gracias a ti me pongo el uniforme todos los días, para que me veas pasar."