Enllaç de la web del sindicat   www.uspac.cat

Total de visualitzacions de pàgina:

diumenge, 25 de gener de 2015

Molt bona carta

Tú que me has insultado, me has agredido, me has amenazado, has aplaudido mis caídas y me has deseado lo peor. Quiero que sepas que no  lo tendré en cuenta el día que necesites mi ayuda, que no dudaré ni un segundo en poner mi vida en juego por perseguir los actos que tú has cometido contra mí. Perseguiré al que te ha insultado, atraparé al que te ha agredido y denunciaré al que te ha amenazado.
Tú, que estás lleno de prejuicios, que te enriqueces cada día de una falsa realidad, que mi uniforme te incomoda, que crees que mi trabajo es fácil. Me gustaría que supieras que estaré a tu lado, que cuando necesites mi ayuda allí estaré, que expondré mi vida para salvar la tuya y la de los tuyos. Porque soy policía.
Tú, que no paras de repetir que cobro demasiado, que se te llena la boca con mentiras, que eres capaz de grabarme en vídeo cada vez que me ves, por si encuentras en mí un fallo, sin saber que si te acercas, si apagas la cámara y escuchas, te darías cuenta que estoy ayudando a una persona.
Tú, que me críticas cuando me ves conducir rápido sin respetar las normas de circulación, que te enfadas cuando te golpeo involuntariamente mientras corro, que envías una foto al periódico de mi vehículo mal estacionado sin saber el motivo, sin saber que me han enviado un servicio urgente, sin saber que se trata de un familiar tuyo, sin saber que si no corro, si respeto ese semáforo, si no aparco encima de la acera, no llegaré a tiempo y posiblemente no pueda salvar la vida de tu madre, de tu hermana, de tu hija.
Me gustaría que conocieses mi situación. Tengo una mujer embarazada, unos padres increíbles, un hermano mayor… una gran familia que se desespera cada seis meses cuando me realizo un análisis de sangre  para saber si me he contagiado de alguna enfermedad, que sufren cada día cuando me voy a trabajar,  que lloran cuando les avisan que estoy ingresado en el hospital y que rezan para que siga en pie.
Quiero que sepas que he agonizando de dolor esperando que vengan mis compañeros a ayudarme sin saber en qué calle me encontraba; que he llorado de impotencia, de rabia por no llegar a tiempo; que he mirado a la muerte a los ojos; que he cruzado la línea de la legalidad para ayudarte, asumiendo aun así, que se me equivoco tu no me vas a perdonar, que si me equivoco vas a salir a la calle a pedir mi cabeza, vas a sacar todos los prejuicios con los que te han llenado y los vas a direccionar contra mí cuando tengas la oportunidad.
Quiero que sepas que, a pesar de todo esto, no te lo tendré en cuenta el día que tenga que decidir entre mi vida y la tuya. En ese momento no habrá tiempo para prejuicios, para valorar tu profesión ni tus actos, para juzgarte sin conocerte; en ese momento estate tranquilo porque daré mi vida por ti, porque soy policía y he firmado un contrato con la muerte.
Solo te pido una cosa; que si un día me matan, si un día recibo cuatro tiros en el pecho porque te están atracando, si un día me clavan un cuchillo cuando lo separo de ti, si un día me atropellan mientras regulo tu accidente, si un día una escoria humana me tira a las vías del tren, si un día dos yihadistas radicales me rematan en el suelo a sangre fría…
Si llega ese día quiero que se te remuevan las tripas, quiero que llores por mí, quiero que me recuerdes siempre, quiero que acompañes a mi familia al funeral, quiero que hagas un minuto de silencio por mí, quiero que le expliques a mi hijo que su padre a muerto por salvar tu vida, quiero que te tragues toda la mierda de prejuicios que tienes y empieces a valorar  mi trabajo, que respetes a mis compañeros, quiero que te preguntes porque no llevaba chaleco, quiero que te cuestiones porque la persona que me ha matado no está en la cárcel, quiero que te preguntes porque a mi funeral no va ni un político, quiero que te replantees mi sueldo… quiero que seas persona.
Porque si no haces lo que te pido, si fallas en alguna de mis demandas, lo siento, pero la próxima vez que nos veamos me pararé un segundo a valorar el precio de mi vida, me replantearé hacerle caso a mi familia, que ellos si me quieren ver de vuelta,  sacaré mi egoísmo más primario y me apartaré de mi uniforme un instante para dejarte solo, para que sea tu vida la que quiten.
Porque si no eres capaz de respetar los valores más esenciales de a vida, de no entender mi condición, tu vida no tendrá más valor que la mía y por tanto no merezco morir por ti.
Atentamente,
Un Guardia Urbano de Barcelona. Un Policía Local. Un Mosso D’Esquadra. Un Policía Nacional. Un Guardia Civil. Un Ertzaintza.
UN POLICÍA